Patrimonio Arqueológico 
Toda la información y como llegar a estos lugares, si lo deseas, te la daremos en la casa.
  
PARQUE ARQUEOLOGICO ALARCOS EN CIUDAD REAL:

El mundo ibérico anterior a los romanos y una ciudad medieval del s. XII en plena construcción. Un conjunto fascinante que nos seducirá y nos transporta a dos hitos históricos de nuestra Península.
    

  
  
PARQUE ARQUEOLOGICO CALATRAVA LA VIEJA EN CARRION DE CALATRAVA: 

Nos encontramos en una de las más antiguas ciudades islámicas de la Península, citada ya en tiempos de Abderramán I, en el 785, que alcanzó un gran esplendor en el s. IX al convertirse en capital de una amplia región musulmana. Fiel a sus orígenes, aprovechó el río Guadiana para constituir un sistema defensivo hidraúlico.
  
  
YACIMIENTO VISITABLE CERRO DE LAS CABEZAS EN VALDEPEÑAS:

En una meseta cercana a Valdepeñas los iberos encontraron un enclave defensivo natural que resultaría inexpugnable para su asentamiento y refugio, contando como foso con el río Jabalón. Así es como nació esta ciudad, que las excavaciones han descubierto casi completa y que se denomina oppida. 
  
  
  YACIMIENTO VISITABLE MOTILLA DEL AZUER: 

Daimiel se nos ofrece espectacular en su entorno, y el yacimiento de la Motilla no escapa a este hechizo. Hace más de cuatro mil años, sus habitantes construyeron, sobre un profundo pozo, varias líneas concéntricas de murallas y una vigorosa torre de planta cuadrada.
  
  
 YACIMIENTO VISITABLE SACRO CONVENTO CALATRAVA LA NUEVA EN ALDEA DEL REY: 
Estamos en la gran fortaleza de los caballeros calatravos, cuya propiedad defenderían frente a los musulmanes del cercano castillo de Salvatierra. Aunque fue fortaleza de la edad del bronce, visigoda, y hay noticias de su uso por Nuño de Lara en el s. XII, tendría su gran apogeo a partir de la batalla de las Navas de Tolosa.

Hoy podemos recorrer sus caminos, las dependencias del castillo -patios, torres, escaleras-, y un aljibe. Además, su convento del siglo XIII conserva una gran puerta con rosetón, la de la Estrella, la sala capitular, refectorio y cocinas, además del cementerio. Las zonas auxiliares de artesanos, hospedajes, cuadras y bodegas completan este magnífico retrato de la vida en la edad media.